GPS | Hospital Piñero, un reflejo de la decadencia del sistema de salud argentino
Los hospitales públicos están estallados, tanto en la ciudad de Buenos Aires como en la Provincia. Los médicos no dan abasto. Los pacientes llegan y se encuentran con que no hay médicos para atenderlos. Pasan horas y horas esperando en las guardias. Muchos consultorios externos se cierran ante por falta de personal y la gente se enoja con el personal médico. Esta es la situación caótica que se vive en el Hospital Piñero, y que refleja la actualidad de la salud pública.
GPS recorrió el centro de salud del barrio porteño de Flores y comprobó la desidia en las guardias y el pésimo estado en el que se encuentra.
“Estamos desde las ocho de la mañana. Son las 4 de la tarde y todavía no tenemos respuestas”, dice una mujer que espera en la guardia médica.
En el lugar no hay nadie que se encargue de dar turno. Solo un guardia de seguridad trata de calmar la furia y bronca acumulada de los pacientes que esperan una respuesta.
“El hospital público está concebido como un hospital pobre para pobres”, entiende Jorge Jabcowsky, secretario general de FESPROSA, uno de los invitados al programa GPS.
“Tiene que haber una política de unificar y organizar el sistema y tiene que haber acuerdo global entre todas las jurisdicciones. Los directores, desgraciadamente, son directores políticos que responden al poder de turno, al municipio de turno, al interés de turno. No son gestores sanitarios”, agrega.



