El legislador porteño por el FIT, Gabriel Solano, habló con Rolando Graña y el equipo RPM sobre el pasaje del sistema de grúas a manos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y criticó un negocio que lleva décadas.
“Hay gente que se llenó de dinero porque el Estado le daba más plata a ellos de lo que ellos ponían. Había un canon irrisorio. Hay que investigar lo que pasó y Felipe Miguel debe ser interrogado porque ni siquiera se hizo una conferencia de prensa para explicarlo”, acusó Solano.
El legislador porteño contó que “se dice que detrás de estos negociados había empresas de amigos del gobierno como Caputo” y apuntó: “Cobraban por auto acarreado entonces era un negocio brutal. En 2014 se congeló el canon que pagaban, pero no los valores de la recaudación y encima el GCBA ayudaba a pagar los salarios de los trabajadores. Era un negocio redondo, ¿qué podía salir mal?”.
Para Solano “la estatización no puede ser un recurso para la impunidad, acá hay un negocio que lleva décadas”. “Si uno estatiza pero los funcionarios son los mismos que hoy tienen el negocio, es un error”, señaló.


