GPS | El consumo explota pero la plata no alcanza
La economía argentina tiene dos caras: la pobreza extrema y el alto consumo. Los restaurantes, por ejemplo, muestran largas colas.
Según un relevamiento de la consultora Ecolatina, el nivel de consumo en locales gastronómicos en la Ciudad de Buenos Aires está por encima de los niveles de 2015.
Las ocupaciones en los centros turísticos, desde que terminaron las restricciones, volvieron a subir y están por encima de niveles de pre pandemia.
En el barrio Independencia, en la localidad de González Catán, funciona el comedor Divino Corazón que muestra otra realidad. “Acá la situación es un poco crítica porque yo por ejemplo no tengo ayuda de nada ni de nadie”, reconoce Cristina, la encargada del lugar.
Para ella, la situación es peor. “Cada vez viene más gente. Reparto más o menos para 100 familias, y si no alcanzo a veces me pongo a llorar”, cuenta.
Por su parte, Sergio Britos, licenciado en nutrición y director del Cepea, asegura a GPS que Argentina en los últimos años “viene deteriorando la calidad de la alimentación de la población en general.
“En el caso de los menores -revela Britos- es apenas el 5% el que se nutrió una dieta saludable”.


