GPS | Escenas tristes de la inflación: los jubilados que ya no cenan
Hay miles de personas, jubilados, mujeres separadas, que tiene que dejar de cenar a la noche para darle a comer a sus pibes. O que se tienen que ir a dormir con un mate y una galleta porque no tienen qué comer.
Hay una Argentina que consume y se puede ir de vacaciones. Pero hay otra Argentina que se va cayendo. Y eso habla de un país cada vez más injusto.
Stella Maris Acosta y Walmiran Aramburu son jubilados y salen todos los días a juntar latitas de cerveza. Walmiran trabajó más de veinte años como encargado de edificios, pero en pandemia se quedó sin trabajo.
Entre los dos no llegan a cobrar 70 mil pesos. “Con las latas podemos juntar 1.500 pesos más o menos”, cuentan a GPS. “Nunca nos faltó dinero para comer”, reconoce Walmiran, que trabajó desde los 12 años.
“Salimos juntos. Jamás solos. En la calle hay códigos. No tenemos miedo. Nos respetan muchos y nos dicen dónde hay latitas para poder juntar”, cuentan en este informe.


