GPS | Morir en la basura: los peligros de los basurales
Los basurales a cielo abierto en la Argentina son un problema no solamente ecológico: en los últimos días hubo varias muertes y accidentes entre las personas que buscan comida y otras cosas en la basura.
Rocío, una recolectora informal, reconoció a GPS que hubo muchos accidentes. “A un nenito le cortaron el dedo con la aguja. A mi me genera preocupación porque podría haber sido mi hermano”, cuenta.
En la ciudad de Paraná, provincia de Entre Ríos, ocurrió el último caso trágico: un nene de 8 años murió en un basural cuando buscaba comida y un camión de basura lo atropelló.
El tema de la basura es un problema complejo. Actualmente, existen cinco mil basurales a cielo abierto en distintos puntos del país.
El de la ciudad Luján, por ejemplo, es uno de los más grandes. Es un triaágulo de 12 hectáreas. Las zonas más altas alcanzan 16 metros, como un edicio de cuatro pisos. Tiene 50 años y cada día se tiran 120 toneladas de residuos.
Sergio Federovisky, viceministro de Ambiente de la Nación, aseguró a GPS que “no hay justificativo económico, tecnológico ni ético para que haya basurales a cielo abierto en la Argentina”.
“Los basurales a cielo abierto en Argentina no son ni una maldición, ni un hecho aislado, ni un fenómeno inevitable y mucho menos un hecho escondido o ilegal; son el modo formal en que los municipios mayoritariamente resuelven sus residuos”, explicó en el programa que conduce Rolando Graña.
¿Cómo se soluciona? ¿Por qué no se los puede erradicar? “Los basurales a cielo abierto podrían cerrarse y a convertirse eventualmente en un en un espacio en donde se pueda ir a trabajar, pero no es tan fácil porque hay gente hay muchos que no quieren que eso ocurra”, respondió Federovisky.
El funcionario también responsabilizó al gobierno de Mauricio Macri por el tema de la basura. “Cuando llegamos al gobierno en diciembre del 2019 existía un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo que había sido gestionado en 2014 por 150 millones de dólares. Cuando me reuní por primera vez con el funcionario del Banco me dijo ‘este préstamo está caído’. Me sorprendió porque en Argentina hay 5.000 basurales a cielo abierto y es necesario precisamente para eso. Se cayó porque el gobierno anterior, el de Macri y la gestión ambiental del rabino Bergman, subutilizó el préstamo: solamente usó el 18% del dinero a lo largo de cuatro años”.
Federovisky agregó que “cuando un banco presta plata y el que recibe esa plata no la usa, el préstamo se cae”. “Está claro, además el contraste porque es el mismo gobierno que tomó 44 mil millones de dólares financieros de deuda, pero no pudo o no fue capaz o no quiso gastar o invertir plata para erradicar basurales a cielo abierto”, criticó.
Ahora, según viceministro, se recuperó el préstamo. “Invertimos a lo largo de estos tres años la totalidad de lo que quedaba y el Banco Interamericano acaba de premiar a la Argentina con un nuevo préstamo de 450 millones de dólares para gastar hacia adelante, qué es lo que hoy estamos haciendo”.
El funcionario amplió que el gobierno está construyendo “ocho obras”. “La semana pasada inauguramos una planta de tratamiento de un centro de disposición final en la provincia de Formosa que cierra el basural a cielo más grande del norte de la Argentina. En una semana vamos a hacer algo similar inaugurando una planta en Concordia, en donde se va a cerrar el basurero abierto de mayor extensión de la Argentina, que tiene 270 hectáreas, casi la superficie de la ciudad de Buenos Aires más o menos de basura de basura”, detalló.
Además, dijo que están “iniciando la construcción de un centro similar y el cierre definitivo del basurero abierto más grande y más antiguo que es el de Luján”.




