GPS | D’Alessandro: chats, filtraciones y escándalo
Marcelo D’Alessandro, el ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, quedó en el ojo de la tormenta a partir de la filtración de los chats sobre el polémico viaje a Lago Escondido de funcionarios porteños, jueces y directivos de Clarín, pero sigue en su cargo.
Esta semana hubo una segunda filtración que reveló las conversaciones entre el ministro porteño y el vocero del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, pero también con empresarios como Marcelo Violante, a cargo del escandoloso negocio de las grúas que acarreaban los autos en la Ciudad.
En uno de los chats, el empresario le escribe a D’Alessandro que “no pudo juntar todo” y que “antes de fin de mes” le integra el “100%”. Violante dice que tiene “60 verdes” en “dos sobres abiertos de 30 verdes cada uno” y “50 lucas que están descubiertas”, aunque aclara que esas “50 lucas son argentinas”.
Dos meses después, el 11 de septiembre de 2019, el empresario le avisa al ministro que necesita verlo “por el chat que te mandé” y “de paso te llevo los 50 mil”.
La concesión del negocio de las grúas en la Ciudad de Buenos Aires desató un escándalo por el irrisorio canon que la empresa le pagaba al Gobierno. Pagaban apenas 55 mil pesos por mes cuando recaudan millones mensualmente.
Lo que sugieren los chats es que el ministro porteño recibía dinero de parte de la empresa encargada de acarrear los autos en infracción. En sus últimas apariciones públicas, D’Alessandro habló de una operación del kirchnerismo y señaló que la filtración es un delito de espionaje.



