GPS | Caso Lucio: el silencio y la incomodidad del gobierno
El caso Lucio es un caso muy incómodo para el gobierno, porque contradice esa idelogogía de género que el gobierno suscribe como un acto de fe política.
La Argentina padece una epidemia de femicidios, pero eso no quiere decir que no existan casos aberrantes de madres que maltraten a sus hijos, de madres que les hagan las peores cosas a sus hijos.
Los funcionarios nunca hablaron. Hay un silencio atroz. Por ejemplo, Gabriel Lerner, el secretario de la Infancia y Adolescencia, no dijo nada. Lo mismo con los funcionarios del Ministerio de la Mujer.
El crimen de Lucio generó una serie de protocolos para que los funcionarios judiciales estén más atentos al maltrato doméstico, pero el presidente Alberto Fernández nunca se comunicó con el abuelo del chico asesinado en La Pampa.
Recién después, el mandatario se comprometió a sacar la “Ley Lucio” para que se tratara en las sesiones extraordinarias para que no perdiera estado parlamentario.


