GPS | Que parezca un accidente: el crimen del ministro de Catamarca
Juan Carlos Rojas (73) era el ministro de Desarrollo Social de la provincia de Catamarca, Secretario General de la UTHGRA y amigo del sindicalista Luis Barrionuevo. El domingo 4 de diciembre del año pasado uno de sus hijos lo halló muerto en el patio de su casa del barrio Parque América. Al principio se dijo que se había caído y sufrido un paro cardíaco, pero la segunda autopsia reveló que el cuerpo presentaba severos golpes en la cabeza y catorce lesiones más en el resto del cuerpo.
Esta semana los hijos del funcionario, acompañados por su abogado Iván Sarquís, mostraron las fotos de la escena del crimen en una conferencia de prensa. Natalia explicó que hubo una “maniobra perniciosa y falaz que pretendió ocultar la muerte de nuestro padre”.
“A la familia la Justicia le mintió, como al pueblo catamarqueño también. A la familia se le dijo que murió de una caída, que murió solo, que no había violencia en las cosas, que no faltaba nada, que se había ido en paz”, dijo la mujer.
Y agregó: “Ahora sabemos que papá no se cayó, que no se desmayó, ni tuvo un infarto. Papá fue brutalmente golpeado, lo tuvieron de rodillas y lo golpearon, le reventaron el rostro, la boca, le reventaron un ojo, lo tuvieron de rodillas y así lo ultimaron rompiéndole la base del cráneo le hicieron una abertura de extremo a extremo, lo arrastraron y lo tiraron en el patio. Luego limpiaron la escena, rompieron y dejaron todo tirado”.
Laureano Palacios, el fiscal que inició la instrucción del caso, fue apartado por las evidentes irregularidades. Un dato llamativo es que estuvo presente en la escena del crimen y dijo a la prensa que no había detectado “nada extraordinario” como “para pensar en una muerte violenta”. “El cuerpo se encontraba afuera, en una galería, como algo llamativo, después no se ven signos de violencia a simple vista”, indicó.
La primera autopsia hizo una descripción muy escueta de las lesiones, según señaló el médico Rodrigo Salemi. Sin embargo, un segundo informe médico forense confirmó lo que suponía la familia: el cuerpo presentaba un fuerte golpe en la cabeza y una fractura en el cráneo, y catorce lesiones que no figuraban en el estudio médico anterior.
Según lo que surge de las pericias oficiales, a Juan Carlos Rojas lo habrían tendido de rodillas al menos en cuatro oportunidades. Quiénes y por qué lo mataron con tanta saña todavía nadie lo sabe.



