GPS | Empresario descuartizado: viajes, deudas y amenazas
Las últimas dos personas que vieron con vida a Fernando Pérez Algaba (41), el empresario que apareció descuartizado en la localidad de Ingeniero Budge, ampliarán su declaración en los próximos días.
Los restos de “Lechuga”, como se lo conocía, fueron hallados entre el domingo 23 y el lunes 24 de julio en un arroyo de Ingeniero Budge. De acuerdo a las fuentes, su identificación fue posible a partir de los distintos tatuajes que tenía en el cuerpo.
La principal pista que manejan los investigadores apunta a un móvil económico, aunque nadie descarta otras motivaciones. Pérez Algaba, que hacía negocios con criptomonedas y durante muchos años se dedicó a la compra y venta de autos, había sido amenazado por deudas de dinero.
Entre las personas señaladas sobresalen dos sujetos vinculados a la barra de Boca, quienes en los últimos días se presentaron espontáneamente ante la fiscalía interviniente y negaron cualquier vinculación con el homicidio.
Lo que se sabe es que fue visto con vida por última vez el martes 18 de julio pasado en la zona de General Rodríguez, donde aparentemente entregó su camioneta Land Rover a cambio de una deuda.
Pérez Algaba estaba viviendo en Barcelona pero había regresado a la Argentina para, presuntamente, realizar distintas inversiones inmobiliarias. De hecho, su hermano Rodolfo, socio en una de sus empresas, aseguró que para él lo siguieron cuando fue a buscar una suma de dinero. “Lo mataron por plata”, entendió bajándoles el tono a las versiones que apuntan a un crimen mafioso o un ajuste de cuentas por las presuntas deudas económicas que tenía.


