Tras el recuento de votos: El clima en el búnker de LLA
Javier Milei enfrenta una noche de incertidumbre en el búnker de La Libertad Avanza, tras una contundente derrota electoral en la provincia de Buenos Aires. El presidente aún no ha salido a hablar, mientras crecen las tensiones internas.
La jornada electoral dejó a Javier Milei y su equipo sumidos en una profunda incertidumbre. Tras la derrota por 14 puntos frente a Fuerza Patria y Axel Kicillof, el presidente permanece recluido junto a su gabinete en el búnker de Gonet, sin dar señales públicas ni emitir un discurso esperado por todos los sectores políticos y económicos. Fuentes internas señalan que la ausencia de figuras clave como los Menem y Santiago Caputo incrementa la tensión, mientras Sebastián Pareja asume el rol central bajo fuertes cuestionamientos sobre su continuidad.
La derrota ha generado un clima de autocrítica dentro del oficialismo. Se destacan errores como el acto fallido en Moreno, la caravana en Lomas de Zamora y la insistencia con el veto a la ley de discapacidad. Además, se cuestiona la falta de acuerdos con gobernadores y un armado electoral deficiente. “El gobierno no está cometiendo muchos errores no forzados”, se escuchó entre los analistas presentes.
En paralelo, gobernadores peronistas celebran públicamente el triunfo bonaerense como un freno al avance libertario y buscan consolidar alianzas rumbo a octubre. Axel Kicillof emerge fortalecido tras una jugada arriesgada que lo posiciona como referente nacional. Mientras tanto, crece la presión sobre Milei para que reconozca públicamente la derrota y ofrezca señales claras ante una economía convulsionada por el dólar cripto.

