GPS | Cuarta ola de Covid: ¿por qué no avanza la vacunación con la tercera dosis?
La cuarta ola de Covid-19 está pegando fuerte en el país. Los casos aumentan semana a semana, cada vez más gente concurre a los centros de testeos, pero el plan de vacunación no avanza.
“Estamos viendo algo similar a lo que se ve en el resto del mundo, con una mortalidad muy baja”, explica Gustavo Sevlever, investigador del Fleni, uno de los especialistas invitados al programa GPS que conduce Rolando Graña.
Sevlever destacó la importancia de la vacuna en la pandemia y trajo a la mesa los datos que revelan cómo bajó la mortalidad a medida que fue avanzando el plan de vacunación.
“En el año 2020 de cada 1.000 personas infectadas murieron 30. En el 2021, de cada 1.000 fallecieron 17, y en lo que va del 2022 estamos en 4 ó 5, y eso es por la vacuna”, señaló.
No obstante, el médico investigador mostró su preocupación por la cantidad de personas que todavía no recibieron la tercera dosis. “El 90 por ciento de la población argentina tiene una dosis, el 80 dos, pero solo el 50 una tercera. Esta historia la cambian las vacunas y la responsabilidad de la población es vacunarse lo más completo posible. Hoy, hay 5 millones de personas que no están vacunadas”, advirtió.
Luis Cámera, médico clínico y asesor presidencial, también participó de la mesa de debate en los estudios de América 24 y planteó que “la fase pandémica terminó”, aunque aconsejó que tenemos que volver a “usar barbijo en lugares cerrados y en el transporte”.
“Esta nueva variante es increíblemente contagiosa y evade las vacunas, pero si tenemos tres dosis va a ser una enfermedad tolerable”, señaló Cámera.
El ministro de salud bonaerense, Nicolás Kreplak, también entendió que estamos atravesando un “momento clave”. “Hay que cuidarse un poco más porque hay una ola importante de casos y usar el barbijo de vuelta en los lugares cerrados”, recomendó el funcionario en declaraciones radiales.
Gustavo Croneliis y Andrés Fuentes, representantes de FadMedical Group, explicaron a GPS que en febrero pasado cerraron dos centros de testeos, pero al mismo tiempo reconocieron que en abril comenzaron a notar la suba de casos.
“Nosotros en febrero teníamos cuatro centros y cerramos dos. A fines de abril comenzamos a trabajar con un cinco o seis por ciento semanal, pero eso también se dio porque evidentemente el Estado no llega a tiempo”, señala Cronellis.
Colas y fastidio en el Pirovano
El paisaje en la puerta de los hospitales volvió a cambiar. En el Hospital Pirovano, por ejemplo, las filas son cada vez más largas.
“La cola es continua y la gente no para de venir”, advierte una empleada del lugar, consultada por el móvil de GPS.
Los pacientes que esperan su turno, lógicamente, expresan su fastidio por las demoras y la falta de centros de testeos en la Ciudad de Buenos Aires. “Tendrían que volver a abrirse los centros que se cerraron”, reclama uno de ellos.
Según coinciden en el lugar, la espera en el Pirovano supera los 40 minutos en la mayoría de los casos, una señal más que evidente que la enfermedad sigue estando presente.




