GPS | El mundial de la corrupción
En Qatar no todo lo que brilla es oro: detrás de tanto poder, dinero y lujo, el país organizador esconde una realidad cruda y silenciosa con una explotación laboral criminal y una pila de muertos.
En febrero de 2021, Aministía Internacional informó 6.500 trabajadores inmigrantes procedentes de India, Nepal, Pakistan y Bangladesh murieron en la construcción desde que Qatar fue designada sede del Mundial.
“Descubrimos que estos trabajadores migrantes son obligados a trabajar 12 horas al día, todos los días de la semana durante meses, y a veces ininterrumpidos y sin días libres“, cuenta Ella Knight, de Amnistía Internacional.
Los trabajadores que llegan a Qatar pasan a ser tutelados por sus empleadores, sin posibilidades de decidir sobre sus vidas. Y las condiciones son pésimas: viven hacinados en habitaciones para ocho personas, con escaez de comida y bebidas, temperaturas superiores a los 50 grados y amenazas constantes.
“Todos los días nos prometen que nos van a dar el sueldo, pero no nos dan nada. Tienen nuestros pasaportes. Esto es esclavitud. Están abusando de nuestros derechos humanos”, reconoce uno de los trabajadores en el informe.
“Esto es esclavitud. Quiero irme pero no tengo plata. Hace un año que no recibo plata. No tengo para comprar un pasaje”, agrega otro inmigrante que trabajaba 14 horas al día y siete días a la semana.


