GPS | San Isidro: ahorcaron a un hombre y lo tiraron en la pileta
El asesinato de un programador de 41 años en la localidad de Boulogne, en el partido de San Isidro, despertó una enorme conmoción. La víctima fue ahorcada con un cable en una situación de robo y su cuerpo arrojado a una pileta.
La violencia desmedida, en un barrio poco acostumbrado a estos hechos de inseguridad, sorprendió a todos. Federico Sáenz fue atacado el domingo 19 de junio en su casa de las calles Aguado y Capitán Juan de San Martín.
Según fuentes policiales, un delincuente saltó la reja y sorprendió a su mujer cuando estaba lavando el auto en el patio delantero de su domicilio. Ya en el interior atacó a golpes a Sáenz, lo inmovilizó con cables y amenazó a las sobrinas menores de la pareja.
Cuando la policía llegó al lugar encontró al programador en el fondo de la pileta. Había logrado librarse de las ataduras pero tenía un cable USB anudado en el cuello.
El resultado preliminar de la autopsia determinó que la causa de muerte fue “asfixia por estrangulamiento a lazo”, lo que coincide con la maniobra del asesino cuando lo ahorcó con un cable.
Por el crimen, según reveló el programa GPS, fue detenido un sospechoso identificado como Mauricio Fernández (30), quien quedó imputado por los delitos de “tentativa de robo y homicidio agravado criminis causa”.
A partir de una serie de videos de cámaras de seguridad de la zona, los investigadores pudieron determinar que el sujeto arrestado por el crimen del programador habría actuado solo.
“Se lo ve cruzar la Panamericana y acercarse solo a la casa. Llegó solo caminando, no estaba acompañado por cómplices y tampoco lo esperaba algún vehículo de apoyo”, indicó uno de los detectives.
Según fuentes judiciales, Fernández tiene antecedentes penales: aparece vinculado en tres causas iniciadas en el departamento judicial San Isidro por delitos contra la propiedad, una por robo calificado de 2011, otra por una moto con pedido de secuestro de 2016 y la última por encubrimiento agravado de 2018.

